Crianza respetuosa, Ser mamá

El desafío de ser madre…

Hay días, como el miércoles de la semana pasada, en los que ser madre es cansado, frustrante, te sientes impotente, angustiada, nerviosa y parece, que no lo vas a lograr. Casi siempre parece que todo mi mundo es perfecto. Escribo post bonitos, de tutoriales fáciles, de avances positivos en mis piccolos o de divertidas salidas que hacemos en familia. Pero hoy me apetece hablaros de la otra cara de ser madre. De esos momento difíciles en los que te preguntas si lo estarás haciendo bien o en que te has equivocado.

Hace 1 semana hemos vuelto de nuestro mes de vacaciones en España. Un mes lleno de no horarios, de pocas normas y de que nos mimasen un poco a todos entre los abuelos, tíos y bisabuelos (me incluyo también yo, claro). Ha sido un verano muy positivo, hemos pasado tiempo con nuestra familia catalana, la piccola se ha lanzado a hablar catalán (ya podemos decir que es 100% bilingüe), hemos disfrutado de la playa y el sol todos los días, pero lo mejor de todo, hemos llegado a conocernos un poquito más entre todos.

Creída que durante este mes habíamos llegado a mejorar comportamientos y sobretodo, los celos de Chloe con su hermanito Olivier… Ahora os digo que No! Es desesperante, cada día me encuentro ante una piccola que me desafía, que me llama a gritos la atención, que intento dársela sin éxito, que me canso de pelearme con ella y que me hace sacar los nervios más escondidos que tenía para convertirme en el tipo de madre que no me gusta ser.

ser madre

¡NO QUIERO!

Esta se ha convertido en la frase favorita de la piccola. ¿Recoges los juguetes por favor? ¿Te puedes vestir que nos vamos? ¿Puedes ayudarme? No importa la frase que le pregunte su respuesta en el 90% de los casos en “No quiero!”

Cuando te la dice una vez, bueno… respiras y pruebas a pedirlo de otra forma. Pero cuando siempre tienes un NO por respuesta… al final lo único que haces es ponerte nerviosa. Resultado, le acabo gritando para que haga lo que le he pedido e incluso a veces me oigo a mi misma diciéndole cosas como “Si no haces, entonces no iremos a la feria”. (Vaya que voy completamente atrás con mis convencimientos de no amenazar ni chillar)

CON SU PADRE TODO CAMBIA

Lo que más rabia me da es que cuando estamos todos juntos y papa está en casa, todo es diferente. Papa le pide algo y ella sin mucho rechistar lo hace (y no es porque tiene miedo de papa, porque él no hace o dice nada de diferente que yo).

He leído mucho sobre crianza, y sé que con mamá siempre van a tener una relación diferente, con más confianza, saben que nuestro límite está más allá que el de papa dado a este amor incondicional que saben que tienen por nuestra parte. Vale! Lo sé… pero llevamos una racha!!!

HACE DAÑO A SU HERMANO

No hay día que no haga daño a su hermano. Y lo entiendo, son hermanos! Estas cosas pasan.. ¿Pero tan seguido? Entiendo que se peleen no sé 2 o 3 veces al día, igual 5… pero cada 10 minutos??? Es que es dejar a Olivier con ella a sola y yo irme a otra habitación y al rato oír al piccolo llorar. A veces me culpo porque igual me había pedido algo, le he dicho que no, y entonces lo paga con su hermano. Otras veces, lo hace gratuitamente, sin ningún motivo secundario…simplemente así porque le apetece. Si le pregunto porque lo has hecho, nunca sabe responderme.

Lo que más me ha dolido es que en un momento de conversación sobre su forma de comportarse en el que le he abierto mi corazón… le digo “Chloe cariño, veo niñas que ayudan a su hermanito pequeño cuando llora y le hacen mimos o le ponen el chupete. ¿Porque en vez de hacerle daño intentas ayudarle así?” A lo que ella me responde que ya lo hace. Obviamente le digo que yo casi siempre veo como le hace llorar y ella me ha contestado “Cuando estoy con papa ya le hago mimos y le pongo el chupete. Cuando estoy contigo le hago llorar!”

ser madre

Y yo me pregunto… ¿Por qué? ¿Por que tiene esa necesidad de hacer llorar a su hermano cuando está conmigo? Más llora el piccolo menos puedo estar con ella…

Estos últimos días se me está haciendo muy difícil. Imagino y soy consciente que es una fase y que pasará, pero pierdo los nervios con facilidad. Todas las teorías sobre crianza respetuosa y todo mi convencimiento de educación positiva se están oscureciendo y me encuentro haciendo y diciendo cosas que me prometí nunca hacer. ¡Que rabia! Y es que por más libros que he leído, por más que intente mantener la calma, hablar y explicar… me encuentro en un bucle, siempre dando vuelta en espiral sin lograr encontrar una solución.

Sé que no estamos aquí para leer los problemas de otros, que en los blogs mola leer consejos, aprender y compartir cosas molonas. Pero hoy me siento así y me apetecía hablar también de esta realidad porque seguro que muchas también lo habéis pasado. Y si encima alguien me puede ayudar… mejor que mejor.

A ver si me podéis dar algún truco para sobrellevar estos periodos y dejar de ver a mi hija como al enemigo, para poder unirme y conectar de nuevo con ella. Desde ya, muchas gracias mamis! <3

firma NAryta

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